viernes, 9 de septiembre de 2011


Fuiste mi gran milagro creciendo dentro de mi.
La luz que iluminaba mi vida.
Pedacito de mi carne.
Sentí tus moviemientos como olas de mar
y un nuevo sentimiento nació contigo.
Un regalo que Dios me envió.
Fuistes, eres y siempre serás
el tesoro mas valioso que la vida me ha dado.