miércoles, 8 de febrero de 2012

Mi carta abierta al mundo:


Mi carta abierta al mundo:

Ellos te miran mientras piensan, pobrecita..."Ya pasará, el dolor ya pasará y dejará lugar a que otro lo termine de sanar" Te suelen decir los ajenos a esto. Es que nunca comprenderán?

...Que todo por lo que habías estado luchando se desvaneció. Ese bebé se durmió.
Y tu te limpias el rostro, te tragas el dolor. Y sonríes.

Y quien te mira suspira con alivio, "mi consejo a funcionado".

Y luego te regalan un perro. O te nombran madrina del nuevo bebé de la familia, intentando disimular tu gran ausencia. Y tu te enamoras del perrito, vas a conocer al nuevo miembro de tu familia, o al nuevo hijo de tu amiga. Y te vuelves a tragar el dolor, sonriendo.

Y luego pasan los meses, quizás años y un día ya no puedes almacenar ni una sola lágrima más. Y nadie entiende, que mientras tu lloras, tu alma suspira aliviada.

Aún no comprenden? Que no hace falta que me consuelen sobre algo que es inconsolable. Agradezco tu preocupación, tu pena por mi pena, tu deseo de tratar de decir algo que me haga sentir mejor. Pero la verdad es que...aunque te incomode, yo solo necesitaba llorar.


María Cecilia, mami de Ludmila.