Siempre serás esa flor
que crecía en mi vientre
me dejastes tu aroma y tu color.
Marchartes para
terminar de crecer en el cielo...
Para desplegar todas tus hojas
y tu belleza entre nubes
y los rayos del sol.
Serás mi niña
con sus grandes ojitos,
y su dulce boquita.
De rizados cabellos
como nunca imaginé.
Más bonita todavía
de lo que te soñé alguna vez.
Guardo el recuerdo de tu cuerpecito
entre mis brazos...
Nunca llegará nada ni nadie
que me haga olvidarte
pues siempre seguirás creciendo en mi...
Mi pequeña cuanto te quiero.